Puta felicidad de los cojones

Sé que el título suena dramático, y bueno, estoy en plan drama así que si lo estás leyendo te jodes y te lo comes, que nadie te ha obligado a leer el post.

Pues eso, que es algo de lo que he sido consciente desde hace no mucho: la felicidad te esclaviza.

He pasado muchas rachas malas, he estado triste, he tenido problemas serios… pero ahora no.

Tengo una vida genial. Tengo salud, amigos geniales, mi familia es la hostia, me voy a casar con el amor de mi vida, mi trabajo es una pasada… TODO ES GENIAL

Tanto que ahora no soy tan libre como hace unos años. Ahora tengo mucho que perder. Y parecerá una absurdez, pero acojona.

Acojona que a le pase algo a alguien, o cagarla yo mismo o todo a la vez.

Antes mi frase era “qué más dará si al final me voy a morir”, ahora es “no me quiero morir nunca por favor”.

De hecho siempre he pensado que la muerte nos hace muy libres, porque si pudiéramos no morirnos iríamos tan acojonados por la vida que no la disfrutaríamos.

Pues eso, que me voy al salón a comer helado a cucharadas mientras abrazo a Simba y a Thomas.

Si eres infeliz disfruta mientras puedas. La puta felicidad llega sin avisar.

Leave a Reply