Criteriosis

Todos hemos sido prejuzgados en alguna ocasión. Dudo que alguien se haya podido librar.

En ocasiones es por género, sexualidad o raza. Son casos en los que se prejuzga a todo un colectivo.Estos casos son muy complejos y para erradicarlos hacen falta ganas, fuerza y tiempo. En cualquier caso, se escapan mucho de mi entendimiento.

En cambio hay otro tipo de prejuicios más localizados. Principalmente de personas que no te conocen de nada pero ya tienen una opinión sobre ti.

A lo largo de mi vida me ha pasado en varias ocasiones, ya sea por juzgarme por un simple hecho aislado o porque el individuo haya sido influenciado por una tercera persona que no decía la verdad. Me interesa mucho este último caso.

¿Qué haces con las personas que te prejuzgan porque alguien le ha mentido sobre ti?

Lo primero que uno puede pensar es: “son víctimas, a mí me podría haber pasado igual”. Pero lo cierto es que no, no tengo la costumbre de juzgar a las personas sin conocerlas.

Luego también puedes pensar: “al ser conocido o amigo suyo, va a creerle le diga lo que le diga”. Pero ahí vuelvo a pensar que no es algo que yo acostumbre a hacer. Cada persona es diferente y puede equivocarse, por muy amigo tuyo que sea.

Nunca me he complicado la vida con este tipo de gente. Sé que si en alguna ocasión hubiera querido, podría haber demostrado que eso que decía sobre mí no era cierto. Pero, ¿para qué quiero tener cerca a alguien que, si no fuera por mi intervención, me habría juzgado sin pestañear? Es más, ¿por qué iba a compartir yo mi vida con alguien tan rancio?

Conclusión: detrás de una persona prejuzgada injustamente siempre hay alguien sin criterio, y ese alguien no lo quiero en mi vida.

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